Cuando acudimos a una entrevista de trabajo en un centro educativo tenemos que prepararnos previamente. Hay que prepararse lo que queremos decir y lo que nos pueden preguntar pero también tenemos que tener en cuenta cómo lo decimos y cómo actuamos durante la entrevista.
La comunicación no verbal supone, según los especialistas, más del 90% de la comunicación global: por esa razón no solo es importante el discurso o contenido de la entrevista sino la forma en que la llevemos a cabo, los gestos y la imagen.
Existen una serie de cosas que podemos tener en cuenta para que la entrevista vaya lo mejor posible:
– Dar la mano de manera firme y convencida que refleje la seguridad que tenemos en nosotros mismos.
– Mirar a los ojos durante la entrevista. Es importante mantener el contacto visual, ya que lo contrario puede significar falta de confianza en nosotros mismos o incluso falta de educación.
– Mantén una postura erguida y la espalda recta. No vayas encorvado ni te sientes mal en la silla.
– No interrumpir al entrevistador ya que es una falta de cortesía. Hay que responder cuando pregunten y hablar cuando haya algo que decir sin interrumpir.
– Hay que estar tranquilos y relajados. Si el entrevistador nos ve tensos puede tener una mala impresión de nosotros. Para ello es bueno sonreír ya que no está reñida la formalidad con la confianza de una sonrisa.
– Tenemos que mantener un tono de voz tranquilo controlando nuestra entonación. No obstante deberemos mostrar ganas de trabajar en el centro educativo. Es importante no titubear o pensar mucho las preguntas, pues estás será sobre nuestra formación y experiencia y esta no habrá que pensársela mucho.
En cuanto a la vestimenta que llevemos esta debe ser formal, impecable y discreta, pero que no destaque más que nosotros. Hay que tener en cuenta el pelo (ir bien peinados), los complementos (que no sean muy ostentosos o llamativos), etc.
A pesar de estos consejos, también tenemos que tener en cuenta que el entrevistador es consciente de nuestro nerviosismo y nuestras ganas de trabajar. Pero debemos mantener la situación controlada en todo lo que sea posible ya que en torno al 30% de los entrevistadores aseguran que en los primeros minutos de la entrevista saben si van a contratar al candidato o no.
Para conseguir los mejores resultados podemos prepararlo y ensayarlo con otros compañeros y profesores para ver cuáles son nuestros puntos débiles y ser conscientes de aquellos gestos que hacemos sin darnos cuenta.

