Una de las metodologías y recursos que se están aplicando en la educación actual, además de la igualdad en las aulas o el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), es la educación emocional. Por ello, como docentes tenemos que conocerla para poder aplicarla a nuestra clase y a nuestros alumnos y para tener mayor formación a la hora de optar a un puesto de docentes en un centro educativo.
La educación emocional es aquella que trata de completar las necesidades sociales que exigen los alumnos y que no se proporcionan mediante las materias tradicionales. Como profesores tenemos que impartir asignaturas concretas y los conocimientos asociados a ellas, pero también tenemos que formar a personas completas para que el día de mañana sean capaces de desenvolverse en un mundo global. Además, estos estudiantes se encuentran en edades delicadas donde son más susceptibles a posibles problemas que puedan desarrollar y hay que enseñarles y darle los recursos necesarios para solucionarlos.
Con todo ello se consigue la ayudar a los alumnos a adquirir autoestima y confianza en sí mismos, desarrollar empatía hacia otras personas con diferentes condiciones sociales así como tolerancia, fomentar la motivación para desarrollar cualquier actividad que les interese, expresarse con otros compañeros de clase, tomar decisiones, desarrollar habilidades sociales normales y naturales así como la autorregulación emocional que les permitirá tener un equilibrio emocional estable.
Las habilidades emocionales se poseen de forma natural no obstante, cuando los niños van creciendo y su mundo va aumentando así como sus relaciones sociales, estas se van debilitando. Por ello, desde toda la comunidad educativa (centros educativos, profesorado, tutores, familias) se debe trabajar para reforzar las emociones sanas.
Se trata de darles las herramientas emocionales que puedan utilizar a lo largo de toda su vida y así evitar problemas en el futuro. Muchos centros educativos están implantando esta metodología en la actualidad, por lo que debemos conocerlas para tener más oportunidades a la hora de ser elegidos como docentes, pero se da sobre todo en las instituciones privadas, siendo menor la incorporación en la escuela pública.
Esta aplicación de la educación emocional se da en la práctica pese a que no se encuentra integrado en la formación universitaria de los profesores de forma generalizada. No obstante existen cursos de formación y congresos especializados que nos pueden ayudar a completar estas competencias docentes.

