La primera entrevista que tendremos como docentes con el centro educativo donde queremos trabajar es telefónica. Es la manera en que el director del centro se pone en contacto con los candidatos que optan a una plaza como profesor de modo que al igual que la entrevista presencial tendremos que prepararnos y estar alerta para conseguir dar la mejor de las sensaciones al entrevistador y así avanzar en el proceso de selección.
Lo primero que hay que saber es que el contacto telefónico es para descartar a aquellos candidatos que hayan perdido el interés por trabajar en el centro educativo pero también para realizar la primera de las elecciones para ver si encajamos en el centro docente. Las llamadas no suelen durar mucho tiempo, entre 5 y 15 minutos aproximadamente. Y entre las cosas que nos pueden preguntar por teléfono encontramos algunas dirigidas hacia nuestra disponibilidad para trabajar y para llevar a cabo la entrevista presencial. Así, si seguimos interesados tenemos que mostrarnos dispuestos y abiertos a realizar la segunda entrevista, esta vez en persona. Si la llamada nos ha pillado en un mal momento o fuera de casa es importante cogerlo pero comunicarles de que en ese preciso momento no puedes hablar pero mostrándote interesado a que te vuelvan a llamar.
Lo segundo a tener en cuenta es la voz. Hay que controlar la manera de expresarnos por teléfono pues mediante la voz transmitiremos mucha información adicional. Por ello, tendremos que hablar claro y vocalizando bien. Debemos dar la mejor impresión sin una comunicación visual de modo que cómo lo digamos tendrá la misma importancia que qué digamos. Para tener el mejor resultado podemos hacer pruebas grabándonos o practicando con un familiar o amigo.
También debemos considerar ser breves pero concisos en nuestras respuestas. No es positivo alargarse en las respuestas así que mejor contestar de forma directa que dar rodeos para al final decir lo mismo.
Un punto importante es saber de dónde nos llaman. Cuando buscamos trabajo enviamos muchos currículums y no apuntamos adónde lo hemos hecho, de modo que cuando nos llaman no sabemos con certeza de qué centro educativo se trata. Para ello, podemos apuntarlos en una agenda, lista u hoja de cálculo.
Sin olvidar que es importante anotar toda la información que nos facilite el entrevistador como lugar y fecha de la entrevista presencial, el centro educativo desde donde nos han llamado, las preguntas que nos han hecho para saber cómo puede ser la entrevista presencial, etc.
Tenemos que tener todos los pasos en la búsqueda de trabajo preparados y no dejar nada al azar o a la improvisación, aunque algunos puedan parecernos menos importantes que otros. De este modo siempre conseguiremos los mejores resultados posibles.

